lunes, 30 de mayo de 2011

ISAURA MAYETI (LA VIDA EN UN CHARCO)

 “PARA MUESTRA UN BOTÓN”
El pasado 18 de Mayo, mi amigo Rafa Casaña, me sugiere subir a Alcublas, en los Serranos, para dar un vistazo por las charcas del Prao, que debía tener después de esta temporada de lluvias, en esta  lluviosa  primavera; como en los viejos tiempos.
Y ustedes se preguntarán, ¿qué narices hacemos en las charcas?
Pues muy sencillo, y aun que les resulte increíble o absurdo, observar in situ la extraordinaria vida que se puede manifestar en ellas.
Y digo extraordinaria, por que para mí aquello que vimos, me pareció un auténtico milagro.
¿Cómo es posible, que un CHARCO, no una charca, pudiera albergar especies tan curiosas como las que vimos aquella mañana?
Nosotros ya conocíamos  dos de ellas: El Triops cancriformis y  Branchipus schaefferi, pero buscábamos otra especie muy singular  la Isaura mayeti.
Rafa había realizado muchos intentos para localizarla, pero hasta aquel día sin éxito, solo en alguna ocasión pudo encontrar sus cadáveres y aquel día tenía la  corazonada de que podríamos hallarlas.
Mi compañero conducía el todo terreno y lo notaba bastante ilusionado. Estaba convencido de que aquel día, y de una vez, encontraríamos este nuevo espécimen; bueno, nuevo para nosotros y en especial para nuestras cámaras.
Llegamos al Prao y tras detener el vehículo salió disparado, con el colador y la bandeja en la mano, a unos exiguos charcos en mitad del camino de tierra.
Yo aún no había reaccionado, cuando al instante me lanza una voz.
  -- Manolo, están aquí las Isauras…. ¡Por fin! Mira, mira como corretean. —Me gritaba entusiasmado.
 Y claro, salí disparado a su encuentro, aún que más bien me  parecía una broma.


¿Cómo era posible que aquellos charcos de apenas un par de dedos de agua, machacados por los vehículos, pudieran albergar  alguna vida?
Pues si. Unos pequeños seres verdoso, de cinco o seis milímetros, nadaban por las orillas del charco de una forma frenética.
Parecía que eran concientes de la corta durabilidad del agua en aquellos charcos y se estaban alimentando a la carrera, nunca mejor dicho.
Su aspecto era el de pequeñinas tellinas cubiertas de algas verdes. Con las valvas algo abiertas hacían circular el agua por un conjunto de múltiples patitas que se movían con extraordinaria velocidad y la impulsaban con movimientos rápidos y quebrados.
Me pareció que disponían del mismo, o parecido, sistema de locomoción que los Triops y los Branchipus.

Branchipus hembra desovando

Triops

   -- Manolo, también hay Triops y Branchipus. -- Me vocea contento blandiendo la gaveta con alegría.
   -- Ya voy Rafa – Le contesté ya un poco impaciente.
Y sin perder tiempo, monté los equipos necesarios para obtener fotos y Films e inmortalizar, aquella heroica vida.
El agua estaba muy movida y por ello solo podíamos apreciar a las Isauras, que pululaban en la orilla, con solo unos milímetros de agua.
De vez en cuando, como pequeños monstruos y de repente, aparecían en la superficie los bultos más obscuros de los Triops, que circulaban  con el mismo frenesí y desaparecían al instante en la turbia aguas.
Pero el colador de Rafa rastreaba a ciegas cortos espacios del charco, consiguiendo sacar a  la vista numerosos Branchipus y algún que otro Triops, que acababan en la gaveta, para el estudio más detallado.
Mientras, Rafa terminaba de instalar el mini acuario, la mesa y las sillas para nuestro trabajo, yo, arrodillado en la embarrada orilla, por fin filmaba y  fotografiaba las Isauras in situ.
Ahora, más cómodamente, las cámaras echaban humo, tratando de captar aquellas especies de aspecto alienígena; nada más lejos, pues llevan vivitos y coleando en la Tierra mucho más que la mayoría de seres vivos.
Al medio día regresábamos contentos de nuestro trabajo en equipo, con suficientes capturas fotográficas,  con la esperanza de haber acertado en el enfoque, al menos un puñado de ellas.


Manolo Ambou Terradez


Fotos y vídeo: Rafa Casaña - Manolo Ambou


video



2 comentarios:

  1. Hola Manolo. He descubierto casi por casualidad este blog y me ha sorprendido muy gratamente. Hace ya casi tres años me sucedió ésto que (copio y pego) comentaba cuando mandé la foto a Biodiversidad virtual:
    "Cuando los vi pensé que mi salud mental estaba flaqueando pues me parecieron "peces neón" (Paracheirodon inessi) y digo esto porque al ir a subir al coche - estacionado en un solar descampado repleto de vehículos - y mirar al pequeño charco junto a la puerta... Allí estaban! vivarachos, receptivos a mi presencia, huidizos y azules. Tenían un nadar decidido y diestro y trataban de enterrarse en el barro del fondo al verse perseguidos por mi mano. Me los llevé "embotellados" al trabajo y en un improvisado miniacuario les tomé un montón de fotos."
    Al volver a casa, los deposité en un acuario de 400l, que no tenía peces entonces,densamente poblado de plantas acuáticas y al cabo del rato los perdí de vista. Algún día más tarde, uno apareció muerto y del otro nunca más se supo. Cuánto me gustaría que cuando recupere el acuario, ahora seco, esos huevos que les azuleaban en el vientre encuentren algo del medio a su favor y germinen (y yo pueda verlo...).
    Aquí te dejo unos enlaces a la galería de Biodiversidad virtual. Y si te sientes capaz "poos" que me des tu opinion sobre la clasificación :).


    http://www.biodiversidadvirtual.org/insectarium/Branchypus-sp-1-img52619.search.html

    http://www.biodiversidadvirtual.org/insectarium/Branchypus-sp-2-img52648.search.html

    http://www.biodiversidadvirtual.org/insectarium/Branchypus-sp-3-img52649.search.html

    UN AFECTUOSO SALUDO. Román

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  2. Tu artículo sobre el Calamón, es buenísimo, como todos los de tu blog te doy mi enhorabuena y espero el siguiente.
    Paco Granado.

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