miércoles, 25 de abril de 2012

LAS TRES AMANITAS







LA MAS HERMOSA
LA MAS EXQUISITA
LA MORTAL





   Hay tres hongos,  clásicos por su forma de paraguas, que siempre me han fascinado, destacando entre todos los demás por sus radicales propiedades: hermosura, exquisitez y mortalidad.
    Son las reinas del bosque, de los pinares, los ejemplares de hongos que siempre que salimos al monte a disfrutar de la micología nos gustaría encontrar. Son auténticas joyas en sus características, destacando de forma evidente con sus congéneres. Son dignos de admirarse entre esos miles de especies diferentes que podemos encontrar.

LA MAS HERMOSA (Amanita muscaria) 

   Estos seres emboscados, escondidos en algunos parajes, a veces secretos, nos compensan con su presencia de nuestro largo viaje, nuestro esfuerzo en el paseo y el madrugón por visitar el monte antes que la plaga, la plaga humana, arrase el monte, buscando fanáticamente las setas comestible que conoce.

Huevo de Amanita muscaria

  Yo soy, por mi edad, de esos pocos, cada vez quedamos menos, que  pudimos pasear por nuestros montes en paz, de forma solitaria.
   La dificultad de visitar esos parajes privilegiados alejados de las urbes, solo estaban reservados para los lugareños y algunos pocos amantes de las montañas, acostumbrados a viajar con el medio de trasporte que se requiriera, sin hacer malas caras.

LA MAS EXQISITA (Amanita caesarea)


   Nuestra ilusión por disfrutar de esas inseguras explosiones de vida, las setas en esa época otoñal o primaveral, justificaba una vez más nuestras salidas a la montaña.
    Encontrar gente recolectando hongos era poco común en estas tierras del este peninsular.
    La micología  era  más tradicional en nuestra península  por el Norte, con condiciones ambientales más idóneas para el crecimiento de los hongos y mayor proximidad a los lugares  de su desarrollo. Lógicamente, esto siempre ha creado en estas regiones gran tradición a la micología.

Huevo de Amanita caesarea


   En las tierras de Levante,  la cultura micológica quedaba reducida por la mayoría a algunas especies muy comunes, como el Robellón, la Seta de cardo y poco más. Solo en las zonas altas y más húmedas, se recolectaba especies más variadas por los lugareños, asesorados por empresas alimentarias que acudían con camiones, una vez aleccionados los aldeanos en especies variadas, creando así una ayuda económica para sus habitantes.

LA MORTAL (Amanita phalloides)


     Pero este trabajo lo realizaban entre semana y por ello nos resultaba extraño encontrar recolectores en el monte. Era un placer. Luego cambió.
   La aparición del coche como vehículo común, aumentó la presencia de los aficionados. Sin suficientes conocimientos, siguieron recolectando escasas especie y  con ellos lo peor; una auténtica destroza de los ejemplares que no conocían como alimento.

Huevo de Amanita phalloides

   Hoy día, aunque nuestra cultura micológica ha aumentado un poquito, aún encontramos  irresponsables provocando lamentables destrozas.
   Tenemos que comprender que nuestra ignorancia acusa a muchas especies de no ser comestibles y posiblemente no sea así.
   No es preciso odiarlas por que deduzcamos que son venenosas.
   ¿No  podemos cambiar esta desagradable filosofía?
   Sería interesante comprender, que no es necesario recolectar las setas para disfrutarlas.

Hermoso panorama de Amanitas muscarias en el pinar
 
   Son hermosos seres que no todo el mundo los busca para comerlos, también para fotografiarlos, disfrutar de su belleza y sus rarezas, incluso para gozar de su perfume.
   De todas formas, la osadía de alimentarnos con especies que no conocemos al ciento por ciento, puede acarrearnos desagradables estados que nunca compensaran nuestra osadía, ya que entre ellos también está la muerte.
   ¡¡Ojito amigos!!
   No es preciso devorarlas para disfrutarlas. Respetémoslos y gocemos de ellas.

Manolo Ambou Terradez

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con tu interpretación del "buscador de setas" que se dedica a destrozar las no comestibles (o las que el cree que no lo son) ,como si fuese una mala plaga que habria que erradicar.Desgraciadamente es muy "humano" eso de exterminar lo que no tenga ningun valor comercial para nosotros.
    Las fotos....geniales,la del grupo de muscarias particularmente creo que es la mas bonita que he visto de esa especie.
    Enhorabuena

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  2. jose maria gamero27 de abril de 2012, 0:31

    Muy bonitas como de costumbre. Completamente de acuerdo en que no hace falta comérselas para disfrutarlas. Me parece un crimen que la gente vaya por ahí rompiendo las setas que no conoce, o que no considera comestibles (cuando la gran mayoría sí que lo son) o incluso porque sabe que son venenosas (pues si es venenosa no la cojas, pero déjala en paz). De hecho me he encontrado rotos por el campo setas tan exquisitas como Boletus edulis o como Amanita caesarea.

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