viernes, 7 de diciembre de 2012

IIº CONSEJOS PARA INICIARNOS AL ESQUI ALPINO



 IIº  
ESQUIAR

En principio, esquiar parece que solo es deslizarse con las tablas de esquí sobre la nieve.  Para ello necesitaremos de un buen equilibrio y así mantenernos sobre las tablas , mientras descendemos por la pendiente hasta a bajo, sin caernos. Parece fácil, pero esto no es así de simple.
   En el descenso, notaremos que nuestra velocidad se acelera y que si tenemos un obstáculo delante, nos será casi imposible detenernos o esquivarlo,  salvo que nos tiremos al suelo; pero esto puede acarrearnos problemas.
  El saber esquiar conlleva una serie de habilidades imprescindibles para controlar nuestra dirección y velocidad, por medio de diferentes giros adecuados a la pendientes y al estado de la nieve.
   Para llegar a ello, existe una técnica, un poco compleja, ya que se trata de un deporte técnico, que se nos complicará mucho si nos proponemos ser autodidactas.
   Hay deportes más sencillos, naturales, como el montar en bicicleta, que podemos aprenderlos aceptablemente, sin utilizar un profesor; por eso, por que son naturales.
   Pero el esquí es tan complejo y sutil, que si intentáramos aprenderlo por nuestra cuenta, nos llevará muchos años de autoenseñanza, y solo conseguiremos de esta forma: más equilibrio, descender a nuestro aire por casi todas las pendientes, pero de forma muy incompleta, sin seguridad y poco control, aumentando nuestro riesgo y el de los demás. 
   El autodidacta, adquiere una serie de incorrecciones, que le bloquean para seguir avanzando, sin posibilidad de progresión, dejándolo en un esquí mediocre y sin futuro alguno.
   Este deporte es tan técnico como el tenis o el golf, y por ello también requiere de un monitor con muy buenas dotes didácticas, para que nos hagan comprender esos sutiles movimientos y posturas, con los que podremos alcanzar una correcta técnica.
   El problema para muchos, es que es un gasto más el tener que contratar un monitor, lo comprendo, pero con él , aprenderemos muy rápidamente y ello impedirá que cojamos defectos que nos bloquearán posteriormente. Pero a la larga, nos saldrá económico, al no desperdiciar el tiempo.

   Cuando esquiamos, no podemos vernos y por ello, desconocemos las incorrecciones. Necesitamos, que un profesional, nos descubra nuestros errores y nos los corrija. De esa forma, aunque con aparente lentitud, iremos progresando sin “perder comba”, sin perder el paso.
   Empollarnos la teoría de los libros es interesante, pero insuficiente.
   Es utilísimo comprender porqué reaccionamos con esta postura o movimiento, es un gran paso, pero del dicho al hecho hay mucho trecho.
   Conozco muchos casos en los que al terminar de aprenderse el manual, ya creían saber esquiar.
   ¡Esta claro, parece fácil!
   Pero cuan lejos estaban de la realidad.
   El auténtico progreso será cuando consigamos realizar ese ejercicio que nos indica el monitor, y lleguemos a comprender porqué. Es la base perfecta para alcanzar un estupendo nivel en cualquier deporte.
   La técnica del esquí podéis imaginárosla como una escalera, y la subiremos peldaño a peldaño sin saltarnos ninguno. Si omitimos alguno, ello provocará una acumulación de defectos que nos bloquearán en nuestro progreso.
   No podemos avanzar a un nivel superior si no hemos depurado nuestra técnica al  nivel que nos encontremos sin arrastrar ningún defecto. No hay que tener prisa.
   Durante los cuarenta años que llevo de monitor, excluyendo algunos excepcionales alumnos, siempre he obtenido mejores resultados en los “miedosos” que en los sin miedo e impacientes.
   Es muy frecuente, que una vez se alcanza un nivel mediano de esquí, que nos llevará con cierta soltura por las diversas pistas, dejemos de recibir clases, pues creemos que ya esquiamos muy bien, y seguramente estaremos equivocados.
   Esto es un error muy grande, pues desde ese momento adquiriremos una serie de defectos, que permanecerán bloqueándonos a nuestro nivel para siempre.
   Pero si nos arrepentimos y contratamos nuevas clases, ahora será un verdadero martirio para el profesor y para el alumno, pues tendrá que hacerle retroceder hasta eliminarle lo incorrecto y empezar de nuevo.

  Un esquiador que lo hace muy bien, puede ser nefasto para enseñar, pues para ello requiere de una técnica y un orden imprescindible, que lo desconoce, al no haber sido aleccionado para ello.
   El profesor te indicará tu auténtico nivel y con ese conocimiento podrás buscar los recorridos de esquí adecuados para ti.
   Esquiar es DISFRUTAR, y si vamos muy forzados por el alto nivel de nuestros compañeros con los que vamos, con sus prisas, sufriremos para seguirlos, pues no suelen ser conscientes de tus reales limitaciones.
   El único que debe animarte para superar tu nivel es tu monitor, y cuando menos te lo esperes, si eres disciplinado, esquiarás como ellos o mejor aún.
    Cada nivel tiene su velocidad adecuada, que hace que podamos dominar cómodamente cualquier obstáculo con seguridad, sin caernos y sin atropellar a nadie.
   Y a propósito: cuando vayáis en grupo, al deteneros, hacerlo siempre tras el último, nunca delante de los compañeros, pues podéis arroyarlos y con ello, provocar un accidente, que no tendrá ninguna gracia.
   Es un placer esquiar con alguien, de nivel superior, que conoce correctamente tus posibilidades y te puede avisar e incluso ayudar si lo necesitas; ese, dentro de poco,  serás tú.
   Bueno: otro día seguiremos con más consejos.

Fotografías del autor.

Manolo Ambou Terradez



2 comentarios:

  1. totalmente de acuerdo....cuando continuamos con las clases que dejamos pendientes???
    Este año hay que ir si o si

    daniel

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  2. Enhorabuena por el blog y este post.

    Es verdad que hacer esquí alpino no es tan fácil como parece. Necesitas mucho tiempo de entrenamiento y conocer cuáles son los riesgos que puedes correr.

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